Por cuarto año vuelvo estar aquí, delante del ordenador escribiendo e intentando contar y que entendáis lo que es vivir una trailwalker, soy de los que piensa que es imposible poder reflejar con palabras algo tan grande, y aprovecho para animar a todos los que os veáis con ganas, no perder la oportunidad de por lo menos una vez en la vida hacerla.
La trailwalker es como la traca final de una gran fiesta, una fiesta que empieza mucho antes, una fiesta en la que todos estáis invitados, una fiesta en la que muchos de vosotros participáis y así ayudáis a muchos personas a vivir un poquito mejor, todos vosotros sois los verdaderos trailwalkeros, sois los únicos culpables de que en este puto mundo aún pasen cosas buenas, nosotros quizás solo seamos un instrumento mas para que la gente buena pueda hacer música, y la trailwalker es esa melodía perfecta que entre vosotros y nosotros hemos compuesto, este año esa preciosa melodía sonó así.
A las tres de la tarde la furgoneta estaba cargada, a parte de las maletas, sacos de dormir, tienda de campaña, comida y demás cosas, lo que mas había dentro de esa furgoneta era ilusión, incertidumbre, nervios, alegría, sueños, es bonito soñar, soñar verte con tus tres compañeros de viaje durante esos cien kilómetros, entrar por la meta, con tus dos amigos del equipo de apoyo aplaudiendo y vitoreando, no se cuantas trails haré mas, pero mis amigos de apoyo siempre entraran con nosotros por esa meta, creo que tienen mucho trabajo y poca recompensa, sin ellos seria imposible llegar a ningún sitio.
Durante el camino se habla de anteriores ediciones, de las alegrías y también de las penas, de lo que duelen los abandonos, del subidón de cruzar ese km cien, reímos recordando las anécdotas graciosas, y se hacen silencios al recordar los momentos duros.
Este año los abandonos nos llegaron antes de salir, Cristina unos meses antes nos comunico que por motivos laborales no podría ir de apoyo, fue un duro golpe para todos, y sobretodo para ella, era el segundo año que le pasaba lo mismo, Cristina se merece venir a otra trail, y se que algún día lo hará, y después de un año luchando con esa maldita rodilla, oscar nos comunico que había fallecido su tía, y que le era imposible venir, a oscar con esa rodilla le era imposible andar los cien kilómetros, pero quería estar con nosotros en la salida y hacer lo que su rodilla le permitiera, pero uno tiene que estar donde debe estar y su sitio era con su familia en un día tan triste.
Hicimos los cambios de Cristina por natalia y a oscar por una amiga del equipo hermano de los reus trail solidari, estos tíos son muy grandes, y como no podía ser de otra manera nos echaron un cable, muchas gracias amiguetes.
Y allí estábamos, fran, natalia, Juan , vero y yo, en la linea de salida, primera etapa veinte km, un paseo hasta las presillas, 20 km para calentar piernas, ver sensaciones, notar esos primeros pinchazos en las piernas, 20 km para en mi caso darme cuenta de que con esas zapatillas no iba llegar muy lejos, aunque saberlo ya lo sabia, solo lo quería volver a confirmar, 20 km para saber que los pies de vero, van por libre, y no se dan cuenta esos dichosos pies de la mujer que tienen encima, algún día les ganara la guerra que tienen abierta, 20 km para saber que el sol y Juan nunca hicieron buenas migas, 20 km para saber que iba a ser muy duro.
y de las presillas a alameda del valle, 9,9 km, cambio de zapatillas, comer un poco, pequeñas curas en los pies de vero, crema solar y a quemar kilómetros, los pinchazos en las piernas en mi caso no van a mas, siguen por ahí de vez en cuando apareciendo, pero intento no pensar en ellos y no paro de hablar, nos vamos contando cosas, así el camino se hace mas ameno, pero esos pies estaban en guerra y siguieron ganando batallas, el sol también se iba haciendo fuerte aunque aun no podía con nosotros, creíamos que el sol no iba a ser capaz de atacarnos, pero nos tenia preparada una emboscada, en la que caímos como corderitos, y llegamos a alameda del valle, volvimos a curar pies, pusimos mas cremas y le rezamos a nuestro santo particular, san ibuprofeno, era hora de salir en dirección a puerto canencia.
Solo cometimos un error en toda la trail y estuvimos a punto de pagarlo muy caro, alameda del valle estaba en el km treinta, teníamos por delante, diecisiete kilómetros, aunque calculamos mal y pensábamos que eran catorce, pero eso no fue lo importante, lo importante fue que en el km 35 estábamos sin agua, en plena sierra de Madrid a 35 grados,y subiendo a 1800 de altura, el cuerpo nos empezó a fallar a los tres, aprovechábamos las sombras para descansar un poco y evitar el sol que esta vez si que nos estaba atacando con todas sus fuerzas, el sol llevaba todo el día preparando ese ataque y nos pillo desprevenidos, Juan y yo íbamos mal, pero vero iba muy mal, tuvo un golpe de calor, pensando que era falta de azúcar comió golosinas pero de nada servía, su cuerpo no le seguía, sus pies viendo que le atacaban por otro lado decidieron hacer una tregua, pero lo que estaban haciendo era coger fuerzas para mas adelante darle el golpe de gracia, la historia estaba llegando a su fin, sin cobertura de para poder llamar a fran y taly, les mandamos un mensaje desesperados de que estábamos sin agua, y seguíamos andando sin saber porque, no había fuerzas, tiramos de casta, no se podía acabar así la historia, y entonces lo vimos, estaba allí delante, era un pilón para que beban las vacas, y en ese pilón había un pequeño caño del que salía un hilo de agua, me tire como un loco sabiendo que eso era nuestra salvación, llene las botellas, nos tiramos agua por la cabeza, bebimos, y nos dio la vida, vero se recupero, y conseguimos llegara a la cima, todavía nos quedaban 7 km hasta puerto canencia, pero después beber esa agua que haría vomitar a una cabra, sabíamos que íbamos a llegar, supongo que en algún momento de toda esa odisea, fran y taly recibieron nuestro mensaje, y aunque ya les había mandado otro diciéndoles que ya teníamos agua, fran agarro una botella de agua y salio a nuestro encuentro andando, nos encontró justamente en una fuente que había en medio de la montaña, el agua era fresca y sabia a gloria bendita, este tío es enorme, se camino 7 km para llevarnos agua y nos acompaño, nos vino tan bien su compañía, después de pasar momentos durísimos esos km con fran hasta puerto canencia fue la mejor agua que bebimos en todo el fin de semana, pero los pies de vero iban avanzando en su guerra particular, y allí estaba taly, desde arriba la veíamos pequeña, y conforme nos íbamos acercando se hacia mas grande, hasta hacerse enorme, taly se volcó a curarle los pies a vero, juan y yo nos dimos cremas, comimos algo mas y esperamos a tener a vero curada para hacer los 7 km antes de dormir, era hora de salir en dirección a bustarviejo.
Nunca 7 km hicieron tanto daño a unos pies, el sol se había ido a dormir y la temperatura era agradable para andar, juan iba bien, sin calor el funciona mucho mejor, solo teníamos una preocupación, como iban a llegar los pies de vero.
Las locuras a veces no solo las hacen los locos, hay tíos muy cuerdos que las hacen, y en este equipo de locos andamos bien servidos, y es que oscar después de enterrar a su tía, cogió el AVE y se plantó en Madrid, después no se cuantos autobuses, hasta llegar a miraflores, donde fueron a buscarlo fran y taly, y al llegar a bustarviejo allí estaba oscar, podéis pensar que esta loco, yo lo pensé y se lo dije, pero como dije antes el tenia que estar donde debía estar, con su familia en esos momentos de dolor, y después de estar ahí, el pensó que su sitio era en Madrid con su equipo, una locura? pues si, pero ese tipo de locuras que hacen grandes a las personas, ese es el espíritu trailwalker señores.
Después de cenar había que dormir, pero antes había que ir al podólogo, había que curar esos pies que estaban a punto de ganar la guerra, hable un rato con vero antes de las curas mientras juan, fran y oscar descansaban un poco, taly no se separaba de vero, la ayudo a ducharse y la acompaño en las curas, yo me tumbe un rato e intente conciliar el sueño, pero era imposible, algo dormí quizás media hora, me desperté, al oír a fran y taly que llegaban con vero de las curas, fran me miro y con un movimiento de manos me dio a entender que su trail había acabado, fran sabe de lo habla, a andado 3 trails conmigo y a sufrido mucho pero nunca llego a tener así los pies, vero se tumbo boca abajo y rompió a llorar, lágrimas de rabia, de impotencia, de porque otra vez a mi, me levante me tumbe un rato a su lado para hablar, era imposible hacerle entender que tenia que estar orgullosa de lo que había conseguido, pero como ya he repetido antes uno siempre tiene que saber cual es su sitio y en ese momento ese era el mio, hablando con ella, y contarle cualquier gilipollez por lo menos para hacerle olvidar y a poder ser hacerle reír.
Ya tocaba dormir un poco, pero era imposible, juan ya había dormido algo y me miro, me pregunto con la mirada por vero, le dije que no, me volvió a mirar a los 5 segundo y le dije, nos vamos?, asintió con la cabeza, era hora de salir dirección a garganta de los montes.
Etapa rompe piernas, muchas subidas y bajadas, y de noche, se nos hizo muy larga, juan en los últimos kilómetros empezó a acusar el cansancio, y cuando empezó a amanecer el frió era bastante intenso, pero llegamos y un vaso de caldo caliente nos vino de coña, ya había amanecido cuando salimos hacia canencia.
No había tregua, volvíamos a subir a bajar, aun hacia frió, y esperábamos con ansia que el sol nos calentara un poco, pero ese sol no sabe calentar poco, y de pasar frió pasamos a pasar calor, aun no eran las horas fuertes de sol y llegamos a canencia antes de que nos calentara demasiado.
Solo faltaban 23 km una etapa de 11 era la primera hasta lozoya, después de comernos unos bocatas de jamón que los del reus trail nos prepararon, (otra vez darles las gracias a nuestros amiguetes) salimos dirección a lozoya, no tardo el sol a aporrearnos la cabeza, yo iba bastante bien, pero a juan le costaba mucho tirar para adelante con tanto calor, íbamos buscando las sombras, pero eran pocas, los últimos kilómetros se hicieron muy largos, eran muchos kilómetros en las piernas, y aunque no nos faltaba el agua, no era suficiente para conseguir que juan recuperara, hacíamos pequeñas paradas cuando el lo creía oportuno, yo intentaba poner el ritmo que el me decía y así llegamos a lozoya.
Juan iba muy justo de piernas y vero le hizo un masaje que le recupero bastante, solo quedaban 12 km, estos eran llanos, pero el sol estaba en lo mas alto, esta ultima etapa volvería a ser muy dura para juan, solo quedaba hacer una cosa, descansar un poco y salir a buscar esa ansiada meta, y a las 12 de la mañana salimos a comérnosla.
Juan no hablaba, yo intentaba sacarle temas de conversión para distraerle, pero el no estaba, el estaba luchando con la calor, nos volvíamos a parar cuando el lo necesitaba, aunque tuvimos nuestro momento de risas cuando me llamo mutante, ¨tio tu eres un puto mutante, como puede ser que no te afecte el sol¨, jejejeje puto mutante, las risas duraron poco, pero ya estábamos solo a 10 km, y después de un largo silencio ya estábamos solo a 5 km, ¨ahora se que llego¨dijo, yo lo supe mucho antes, faltando de 4 km ahí estaban todos, fran, oscar, taly y vero, esperándonos para darnos el ultimo empujón, ya lo teníamos, y quedan 3, y después 2, y después 1, oscar vino a nuestro encuentro, y nos acompaño hasta los 100, juan y yo no somos de besarnos, no siquiera de abrazarnos, y no lo hicimos, en la ultima calle, me toco en la espalda, y nos chocamos la mano, con eso estaba todo dicho, no necesitábamos mas, ¨entramos todos juntos¨, me dijo otra vez, es lo que queríamos los dos, en la linea de meta, estaban los hermanos del reus trail y nos abrazamos con todos, juntamos todos las manos y entramos unidos, cada trail es diferente, pero el momento de entran por esa meta, es un subidon del copón.
A titulo personal creo que esta a sido la trail mas dura que he hecho, y a la vez la mas bonita, una organizacion de 10, y no pienso acabar sin deciros que estoy orgulloso de formar parte de este equipo, orgulloso de fran y taly que se lo han currado mogollón, de oscar que se nos presento allí y nos ayudo en todo, orgulloso de la capacidad de sufrimiento de juan, y orgulloso de vero, que aunque ella no lo vea, hacer 54 km con sus pies, tiene mas merito que mis 100 km , los idhunitas todos los idhunitas, no solo los que venimos a la trail, los que estáis detrás también, todos los que montamos los vermout, los conciertos, la lotería, todos juntos, SOMOS IMPARABLES
Hasta GIRONA 2016.